Introspección
Semana Santa para algunas personas suele ser un fin de semana de introspección, de detenerse un momento y orar. Para mí a veces ha sido un momento de oración, vacaciones, de descanso o a veces de celebración. Pero independiente del momento de la vida en el que me encuentre, he hecho de ese fin de semana algo especial.
Esta vez me ha llamado a la reflexión profunda, a mirar el camino recorrido, reconocer quién soy ahora incluyendo el contexto actual que me rodea y la realidad que vivo.
No hay duda que he cambiado mucho y de una manera que me tiene muy feliz. He desarrollado el proceso de ser consciente de mí misma y del entorno. Cada vez logro hacerme responsable de lo que vivo a cada paso. Cada vez puedo observar las situaciones juzgando menos y aportando más. Sin tener muy claro cómo se iba a desarrollar este camino del autoconocimiento, creo y confirmo que es la mejor decisión que he podido tomar… ¡me felicito y celebro lo logrado!
También reflexioné sobre la realidad a nivel mundial o nacional y cómo nos llega ese mensaje a través de los diferentes medios con los que interactuamos. Parece que sólo buscaran que aumentáramos la queja interna/externa, que sintamos que el mundo se acaba. Siento que buscan quitarnos la esperanza. Además, inconscientemente nosotros reenviamos y compartimos nuevamente la información haciendo que el efecto negativo se propague y permanezca en nosotros y a nuestro alrededor.
Pero también veo a las cientos de personas hermosas que conozco, que están haciendo un cambio en ellos y en sus entornos, trabajando duro en diseñar y construir la vida que quieren, ayudándose ellos y ayudando a otros, entregando amor a través de un mensaje, una acción, una inversión o un nuevo producto o servicio que hace que el mundo sea mejor. Son muchas las personas que están cambiando el mundo, pero hay que hacer un esfuerzo para encontrarlas, para conectar con ellas y comenzar a hacer sinergias para crear el mundo en que realmente queremos vivir. No olvidemos que para crear algo nuevo se deben hacer las cosas diferentes, mezclar ideas, probar distintas propuestas, armar/desarmar, por lo que no debemos temer al cambio.
Si damos lo mejor de nosotros con amor, con buena voluntad y pensando siempre en el bien mayor, ¿qué puede salir mal? Siento que el mundo evoluciona para bien, que las situaciones positivas son tantas o más que las negativas, que solo falta que las queramos ver, que pongamos la atención en ellas y que las compartamos, que compartamos la alegría de la buena evolución de la humanidad.
Lo que te digo hoy quizás suena de locos y lo entiendo, ya que si tú estás poniendo la atención en cosas negativas, o si la presión de tu vida te sobrepasa debes pensar que vivo en otro mundo. Y quizás sí, vivo en otro mundo… te invito a conocerlo, porque el mundo lo creas tú dentro de ti ¿Quieres saber cómo? te invito a que conversemos.