Cuando algo no se puede explicar
Hay cosas que pasan a nuestro alrededor que no podemos explicar, ya sea una situación, un comportamiento de una persona o algo que pasa en nuestro entorno que nos parece extraño.
¡Y eso nos desespera! Para todo queremos explicación, todo tiene que poderse clasificar, guardar y ordenar en nuestra cabeza.
Es tanto así, que aunque nos falten antecedentes para poder completar un escenario, preferimos contarnos una historia al respecto que nos deje tranquilos y ni siquiera nos damos cuenta.
En general esto no sería problema, pero cuando nos creemos nuestras historias le ponemos sazón a las situaciones, cosas y personas donde usualmente es sazón no es tal, es solo un adorno que ponemos extra creyendo que es absolutamente cierto y real.
Y aquí es donde empiezan la mayoría de los malos entendidos y las preocupaciones de nuestra vida porque más del 90% de esas cosas que creemos no son ciertas, nunca pasaron y nunca pasaran.
Aquí un ejemplo cercano, cuando interpreté que alguien me miró de forma poco usual y mi mente comenzó a explicar que esa persona puede que esté enojada conmigo, por lo que le dije n días atrás y que ahora quiere que yo me sienta mal y bla, bla, bla….
Por acá otro ejemplo más global, cuando un gobierno toma una medida para regular algo, según mi experiencia mi cabeza empieza “es que este gobierno, por ser de esta tendencia política toma estás decisiones para hacer sufrir a los de mi clase porque no tienen consciencia de bla, bla, bla….” Y así tantos otros ejemplos, cuando en realidad no tenemos idea.
Ahora, a mi lo que me llama la atención es que estas historias que nos inventamos nos consumen mucha energía, nos cansan mucho, porque si son negativas nos causan ansiedad, angustia, sufrimos de una manera que andamos nerviosos por cosas que nuestra cabeza se inventa solita.
¿No será mejor tratar de evitar contarnos historias y asumir que simplemente no sé? ¿no será mejor tratar de preguntar y no suponer? Y si tengo la seguridad que no puedo preguntar y no puedo hacer nada en concreto al respecto ¿para qué sufro inventando cosas que no existen?
Esto se soluciona entendiendo cómo funciona mi mente, dándome cuenta donde estoy poniendo mi atención, donde invierto la energía de mis pensamientos y cuando logro hacer esto puedo ser mucho más feliz.
Te invito a que empieces a mirar tu mente y ver qué pasa, si no sabes cómo partir te invito a que mires mi libro, te puede ayudar https://www.amazon.com/dp/B09PM8RF79?ref_=pe_3052080_397514860