Las Oportunidades
Las oportunidades siempre llegan, siempre se presentan aunque nosotros no las veamos.
Las oportunidades pueden llegar en cualquier formato, pueden ser invitaciones, cambios de tema en un conversación, detenerse en un semáforo, una mirada, una sonrisa… en fin, pueden presentarse de cualquier manera.
Si se presentan de cualquier manera, entonces pensaran ustedes ¿cómo las reconozco? ¿cómo sé que lo que tengo al frente es una oportunidad?
Bueno, nada más y nada menos que estando presente, completamente embebido en la observación en que estoy, ya sea de una situación, de un lugar, de una conversación con alguien, en una caminata ¡yo qué sé!! En cualquier momento hay una oportunidad si yo dejo espacio en mi cabeza para verla.
Sí, para estar presente tengo que callar mi cabeza, tengo que poner en pausa todo lo que estoy pensando, juzgando, criticando, calificando de algo o de alguien, sino callo mi cabeza no puedo estar en el momento presente.
Este silencio interno te entrega una perspectiva diferente del mundo, te permite sorprenderte y experimentar nuevas sensaciones, emociones y sentimientos en ti a través de los sensores de tu cuerpo.
Puedo empezar a entender cómo voy reaccionando a los estímulos que me presenta cada momento, qué me provocan, donde estos sensores corporales me permiten darme cuenta qué cosas me gustan y no me gustan sin ningún sesgo de la mente racional que muchas veces me obliga a que algo me guste o no solo por querer encajar.
Es por eso que hoy te invito a callar tu cabeza y a conectar con tu cuerpo, permítele que hable, que te susurre las cosas amablemente para que vuelvas a integrar cuerpo, mente y alma en el eterno presente.
Y si no sabes cómo hacerlo, te dejo mi libro que creo que te puede ayudar https://www.amazon.com/dp/B09PM8RF79?ref_=pe_3052080_397514860