Cuando el miedo supera la curiosidad
Cuando el miedo supera la curiosidad es cuando nos empezamos a perder parte de la vida.
Cuando dejamos que el miedo le gane a la curiosidad eliminamos posibilidades de crecimiento, de expansión.
Cuando dejamos que el miedo nos gane, traemos la amargura a nuestra vida.
Y eso es lo que nos pasa cuando no aceptamos la diversidad, no solo de capacidades o elecciones de vida diferentes a las nuestras, sino también en diversidad de opinión.
Cuando dejamos que la curiosidad sea parte de nuestra vida, podemos adoptar la actitud del niño descubriendo el mundo, podemos jugar y disfrutar la vida.
Cuando tomamos el rol de explorador de nuestra vida, podemos movernos entre nuevos puntos de vista, sin a amarrarnos a una sola perspectiva.
Ampliamos nuestro mundo, nuestra experiencia, nuestro conocimiento.
Pensar que cada nuestro día es un patio de juegos donde podemos experimentar en conjunto con quienes nos rodean nuevas opciones que nos enriquecerán y entregaran una realidad más próspera.
Abrazar lo distinto, mirarlo con una sonrisa viendo con liviandad qué nos aporta de eso diferente y que no, podremos crear nuestra vida con mayor libertad, sin atarnos a creencias y situaciones que no nos sirven, que no nos inspiran.
Cada nuevo día inícialo pensando con qué te sorprenderá, qué de nuevo verás o aprenderás… cada nuevo día tiene su afán.
Libera tu mente de juicios, de dudas y en cada momento presente pregúntate si existe una nueva posibilidad, algo nuevo que crear, algo nuevo que ver.
Hoy te invito a que con una sonrisa en tu rostro inicies tu día pensando ¿qué nuevo tesoro descubrirás hoy que podrás incorporar a tu vida? y al final del día revises cuál fue.