Sentimiento + calificación == percepción de la realidad
La realidad que generamos está en base al sentimiento que tenemos en cada momento. Si nuestro sentimiento es armonioso la percepción de nuestro día o del momento vivido lo calificamos como bueno, si el sentimiento es negativo lo calificamos como malo.
En esta situación hay dos cosas importantes:
- ¿Cuál es mi escala de calificación?
- ¿Soy consciente de lo que siento?
Las situaciones son neutras y dependiendo de mi escala de calificación y del sentimiento del momento, hago la evaluación.
La escala de calificación es individual, aunque tenemos parámetros que acordamos compartir como leyes, definiciones de comportamientos sociales y culturales, la visión que cada persona tiene de una situación es absolutamente única.
Un ejemplo de esto es una diferencia de opinión entre un niño pequeño y su padre con respecto a jugar con el video juego todo el día. El niño pequeño no tiene ganas de dejar de jugar, se siente bien, lo pasa genial, está inmerso en un mundo donde sus sensaciones le generan satisfacción emocional, mental y física. El papá se siente responsable porque sabe que para que el niño crezca sano debe tener otro tipo de actividades como jugar moviendo su cuerpo, dejando tiempo para alimentarse y dormir adecuadamente, entre otras.
Si simplificamos la situación, cuando el papá le pide al niño que vaya hacer otra cosa, el niño no quiere y evaluación de la situación por ambos actores son diferentes. El niño evalúa la situación de forma negativa porque en el momento de dejar de jugar se siente mal, frustrado, enojado. El papá siente que lo ha hecho bien y que está cumpliendo con su responsabilidad.
Y así como se muestra en el ejemplo, todas las situaciones pueden ser evaluadas positiva o negativamente simultáneamente, según cómo estoy observando la situación en base a lo que estoy sintiendo.
El sentimiento es un factor elemental que modifica nuestra escala de calificación, en el mismo ejemplo anterior, si el papá se siente estresado o enojado por una situación externa y le pide al niño que deje de jugar y el niño no hace, una posibilidad que el papá lo deje seguir jugando y piense que dada la situación de estrés que siente, quizás “no sea tan malo” que el niño siga jugando.
La realidad que vemos, que vivimos, es un realidad absolutamente personal y única, sólo logramos tener una visión compartida muy pequeña que se logra establecer en base a conversaciones, acuerdos, a compartir nuestros diferentes puntos de vista y estando dispuestos a negociar y ceder para construir visiones conjuntas que nos permitan sentirnos bien a todos.
¿Qué te parece? ¿Entiendes ahora por qué las personas pueden ver las cosas diferente a ti? Si necesitas incorporar estos conceptos en tu día a día, yo te ayudo.