Según en el lugar del mundo en que estén, algunos ya han vuelto a sus trabajos, otros están en proceso de volver y otros estarán aún encerrados en sus hogares o donde la pandemia los pilló.
Este proceso de volver a conectarse con el diario vivir que existía antes del encierro está causando una nueva forma de estrés que tiene que ver con hacer más patente la posibilidad de contagio, lo que asusta porque puedo contagiar al resto de mi familia, si me enfermo y me da fuerte la enfermedad, me da miedo pasarla mal o incluso puede existir la posibilidad de morir.
Una característica común de todas las situaciones que menciono en el párrafo anterior, es que ninguna está en nuestro poder controlarla, lo que haga el virus, lo que haga el vecino o la persona que está al lado caminando, son situaciones azarosas que tampoco tienen una mala intención.
Por un lado, el virus se comporta como es esperado, se transmite y busca un ser donde perpetuar su existencia y por otro, alguien que está enfermo con el virus no tiene la intención de contagiar a nadie, pero contagia.
Entonces, ¿cómo enfrentamos ésta situación si no puedo permanecer encerrado en mi hogar? bueno, lo primero es entender que hay una variable que si puedo controlar y es fortalecer mi sistema inmunológico cuidando la alimentación y eliminando el estrés de mi vida.
El estrés hace que el sistema inmunológico quede en última prioridad dentro de los sistemas que funcionan en nuestro cuerpo, ya que el estrés setea al cuerpo en un estado de sobrevivencia donde la prioridad es estar físicamente preparado para atacar o salir corriendo, por lo tanto, si tengo miedo estoy en estado de estrés y aumento las posibilidades de contagio dramáticamente.
Y fortalecer tu sistema inmunológico es tu responsabilidad, aquí te comento algunas formas:
- La alimentación: aquí lo que está al alcance rápidamente es hacer uso del conocimiento ancestral, potenciando alimentos con alto contenido de vitamina C, usar miel, evitar comer cosas muy frías en invierno, complementar la nutrición con vitaminas y así entre otros elementos. Si puedes, hazte asesorar por un experto.
- El ejercicio físico: esto es importante porque me sirve para liberar el estrés, gestionar la energía del cuerpo limpiando toxinas y despejando la mente. Hacer ejercicio significa mover el cuerpo, puedes caminar, bailar, saltar, lo más te guste, no tienes que tener un gimnasio para hacer esto.
- Control de la atención: según mi opinión este punto es el más relevante, cuida en qué pones tu atención, si estás pendiente de los efectos catastróficos de la pandemia, si lo que haces es llenarte de información que aumenta tu miedo, lo único que provocas es aumentar las ideas y sensaciones que acrecientan tus miedos creando un estado de estrés permanente por lo que tu sistema inmunológico se va al suelo.
- Control de estrés laboral: esto si bien no aumenta tu miedo al contagio, si afecta directamente a tu sistema inmunológico, por lo que estar sobre cargado de trabajo, sin tiempo de descanso, sin disfrutar tu vida, hace que tu sistema inmunológico no tenga prioridad y te puedes enfermar de cualquier cosa (con pandemia o sin pandemia).
Es responsabilidad personal estar saludable, preparado física, mental y espiritualmente para afrontar los cambios de situaciones que nos depara este nuevo tipo de mundo, que nos invita a adaptarnos y evolucionar continuamente.
Si no sabes cómo hacerlo o no puedes hacerlo solo, es tu responsabilidad pedir ayuda, es tu responsabilidad ser feliz para que las personas a quienes más quieres también lo sean.
No dejes ésta preparación personal para después, ya que ese después puede ser demasiado tarde.
¿Te doy una mano?