El Sentimiento
El sentimiento es la base de lo que queremos y deseamos. Es la herramienta más básica que nos muestra lo que nos pasa en este momento presente.
Ya sea por un recuerdo del pasado que estamos reviviendo o por un momento futuro que estamos recreando en nuestra mente.
La sensación de realidad la entrega el sentimiento.
Ese sentimiento en términos prácticos o biológicos se transforma en elementos químicos que fluyen por nuestro cuerpo y que lo configuran frente a esa situación, si siento tristeza el cuerpo se cierra se decae, si siento alegría el cuerpo estira y se abre.
Por mucho que yo solo trate de decir palabras que traten de cambiar mi estado de ánimo y me enfoquen en la meta que quiero alcanzar, si no alineo el sentimiento que tengo al respecto adecuadamente no podré llegar al objetivo.
Es decir, si quiero ganar una carrera, me repito mentalmente que “yo puedo”, pero estoy sintiendo miedo, no llegaré a ganar la carrera.
Tengo que poder cambiar mi sentimiento. Lo bueno es que esto se puede entrenar.
Una manera es practicar revivir con todas las sensaciones que pueda (visual, auditiva, aromas, táctiles, etc.) un momento asociado a algo similar, si seguimos con el ejemplo de la carrera, a lo mejor puedo evocar un momento en el que haya ganado que me permita evocar el sentimiento de victoria, de seguridad en mi.
Ahora bien, lo más importante es saber reconocer qué siento, porque si no sé o no puedo ponerle un nombre a esa sensación no sabré qué hacer con ella. Nuestro ser racional se impone y no nos deja cambiar a menos que le digamos qué es y cómo actuar frente a ello.
Así que el primer paso es volver a sentir en consciencia, dejando de ser lo robot que somos, tomando un rol de seres insensibles que no nos importa nada ni nadie.
Si no sabes por donde partir tu proceso de observación, te dejo mi libro, te puede servir: https://www.amazon.com/dp/B09PM8RF79?ref_=pe_3052080_397514860