Esta semana se me ha hecho más presente que otras veces la visualización de memes o mensajes donde el chiste es descalificar a otra persona que piensa diferente y lo que me ha llamado profundamente la atención es con la facilidad que lo hacemos.
Y esto pasa en muchos temas actuales tanto del país como a nivel internacional. El descalificar a las personas que no se quieren vacunar, a las piensan de una manera política distinta o sobre una estrategia económica diferente, donde vamos y ponemos el calificativo más hiriente que se nos viene a la mente, sin importar a quien llega, ni como llega.
Y al estar pensando en esto me venía a la mente imágenes de como se deben haber burlado de Galileo cuando dijo que el sol era el centro del universo y quizás en qué momento de esas burlas, el tono empezó a cambiar hasta transformarse en una persecución.
También pensaba en otros personajes como Gabriela Mistral que por sus comportamientos diferentes a la época en que vivió, prefirió vivir en otra parte donde la aceptaran un poquito más… y así tantos otros, que por tener una postura diferente frente a la vida, se ven atacados de forma tan liviana por otros que creen ser la mayoría o creen tener una posición superior que los hace tener a ellos la razón.
Es triste que nos fijemos en las diferencias que tenemos entre nosotros y que además las aumentemos generando este tipo de acciones que al final no aportan a la sana conversación y a buscar encuentros a cortando las distancias.
Es contradictorio el hecho que ya tenemos que estar distanciados por un tema sanitario y que además fomentemos este otro tipo de distanciamiento intelectual-emocional… quizás no es el nombre correcto, pero creo que se entiende.
Creo que debemos tratar de incorporar en nuestra forma de actuar e interpretar el mundo la idea que nadie tiene la verdad absoluta, todos son puntos de vista que componen como un collage una situación y que son válidos desde la experiencia, conocimientos, sensaciones y otras tantas cosas muy particulares de cada observador.
Por lo mismo, deberíamos a estar dispuestos a abrirnos a nuevos escenarios, experiencias y opiniones, ya que ésta es la forma en que la humanidad evoluciona, incorporando y valorando la diversidad en todos los ámbitos, valorando a cada ser humano.
Y muchas veces, suele suceder que cuando no valoras al otro, es probable que no te estes valorando a ti mismo.
Te invito a que te observes y revises ¿cómo te valoras? ¿a qué tienes miedo que te ríes y descalificas a otros? si este proceso lo encuentras difícil, yo te puedo acompañar.