¿Cómo me siento?
Mucha veces estamos en estado alterados de estrés, enojo, preocupación y no sabemos por qué. El encierro nos ha exacerbado los sentimientos.
A algunos les ha aumentado el estrés, los miedos, inseguridades, a otros que han trabajado en si mismos han logrado aumentar el estado de calma, paz y tranquilidad.
Como seres humanos tenemos la capacidad de enfocar nuestros pensamientos y sensaciones, tenemos en nuestro cerebro la capacidad de aislar las cosas que no queremos abordar y poner toda nuestra atención en lo que sí queremos.
Pero de alguna forma la mayoría tenemos mayor facilidad en enfocarnos en lo que nos estresa, nos preocupa. Todo lo volvemos un problema desde hacer el almuerzo, comprar el pan, las clases de los niños, el trabajo o lo que sea olvidándonos que lo más importante es disfrutar.
Lo peor de todo es que la mayoría de estos problemas los creamos de suposiciones, sin expresar nada de lo que nos pasa, ni de lo que pensamos ,ni sentimos, creemos que quienes nos rodean no nos entenderán, pero ¿sabemos a ciencia cierta que es lo que pensamos y sentimos? ¿nos entendemos nosotros? Si no sabemos la respuesta, entonces tampoco sabemos lo que nos pasa.
Y la única manera de responder estas preguntas y tomar acción es observándonos, si no nos observamos no podemos identificar en qué estamos poniendo nuestros pensamientos, en donde estamos invirtiendo o gastando nuestra energía.
Y así pasa un día y otro y otro sin ser conscientes de la vida, de nuestra vida.
Obsérvate, siente, usa tus sentidos, percibe tu entorno, respira y empieza a disfrutar, juega, anímate, todos estamos pasando lo mismo, todos tenemos que apoyarnos y si empezamos a disfrutar a sonreír cada día un poquito y un poquito más, podremos extender esta buena sensación a lo que hacemos y a quienes compartimos.
Sonríe, sonríe y disfruta, prueba, si mantienes tu sonrisa en tu rostro todo tu cuerpo y por lo tanto tu mente cambiará su estado y empezarás a sonreír y disfrutar desde el fondo.