Aumentar la percepción
En el mundo actual la percepción está subvalorada, dudamos continuamente de lo que nos dicen nuestros sentidos, cuando es un fuente de información muy importante para tomar decisiones.
Somos una cultura que ha tendido a adormecer el cuerpo, a no sentirlo, a sólo enfocarse en darle placer en momentos pequeños de tiempo, con elementos externos que más que ayudarnos nos dañan física y a veces hasta mentalmente.
Bajo esta perspectiva podemos analizar las interacciones con otro ser humano. Todos los seres a cada instante tenemos una emoción en nosotros y esa emoción es percibida por el cuerpo del emisor y en mucho casos del receptor.
Sobretodo las emociones más intensas como son la felicidad, la pasión, la rabia, la pena, la angustia, muchas de estas emociones podemos percibirlas cuando otra persona está en ese estado, pero la mayoría de las veces hacemos caso omiso a estas señales, que si las procesáramos en el momento nos ayudaría a tomar una mejor decisión.
Pero es bien difícil percibir al otro sino me percibo a mi mismo ¿cierto?
El lograr percibirse así mismo es una herramienta muy útil, que nos permite desde gestionar nuestras emociones, tener una interacción más amigable con el clima, hasta prevenir dolores y enfermedades.
¿Cuántas veces tenemos un dolor en alguna parte de nuestro cuerpo y no le hacemos caso? Típicamente esperamos a sentir que el dolor revienta para hacer algo al respecto, ¿cuánto nos abríamos ahorrado si hubiéramos hecho algo al momento inicial en que empezó la molestia?
Y es tan simple lograr percibirnos, basta con cerrar nuestros y observar cada parte de nuestro cuerpo y preguntarnos ¿cómo me siento? ¿hay algo fuera de lo común? ¿estoy bien así? Y si no estoy bien, bueno… tomar acción.
Te invito a que empieces a observar tu cuerpo, tus sensaciones, a que te preguntes si sientes armonía en tu cuerpo y de no ser así, detente, reflexiona y soluciona… y si necesitas ayuda, yo te puedo acompañar.