El propósito y la tecnología
En mi vida como gestor de proyectos tecnológicos, me tocó muchas veces liderar desarrollos donde el equipo ejecutor o desarrollador estábamos convencidos que lo que desarrollábamos ayudaba al cliente, pero no, no andábamos ni cerca de ayudar al cliente.
Diseñábamos una aplicación o decidíamos la compra de una aplicación porque nosotros pensábamos que había que cambiar las forma de hacer las cosas y en realidad poco o nada le preguntábamos al cliente qué le parecía o si le servía el cambio.
Y qué pasaba, ustedes ya adivinaron, no servía, el proyecto se atrasaba, había que rehacer partes y no lo pasaba nadie bien. Y al final nos dábamos la vuelta larga porque era el cliente quien tenía que aprobar la implementación de la solución, así que igualmente había que incorporar su opinión.
Cuando empecé a trabajar con agilidad en serio, me di cuenta de algunas cosas que trato de resumir un poco aquí:
- La introducción de tecnología en un área de negocio o en grupo de personas, debería ser una necesidad que nazca desde ellos, para que estén interesados en comprometerse en el desarrollo del proyecto.
- El cliente no sabe qué es lo que quiere en el inicio del proyecto, por lo que es necesario ayudarlo a descubrir su dolor, por qué sufre y qué espera realmente solucionar con la aplicación de la tecnología.
- Se deben tener al menos dos perspectivas (pensando en Kaizen): el largo plazo, cuál es la situación óptima a la que quiero llegar con el desarrollo de software que estoy haciendo (aunque la cambie en el camino) y cuáles serán los dolores más inmediatos que solucionaré.
- El cliente debe ser parte del equipo, debe ver cómo se trabaja/desarrolla, debe estar incorporado a las dificultades y a las celebraciones del equipo, así siendo parte del equipo podremos aprovechar elementos de simplificación de los negocios que sólo pueden salir desde él, desde su perspectiva.
Entonces, revisando estos puntos me di cuenta que la implementación de un sistema o tecnología en un ámbito definido, sea cuál sea, tiene que tener su propósito claro y esfacilitar la vida del ser que la va a usar, solucionando los dolores que actualmente tiene y posteriormente incorporando mejoras que permitan al cliente usar su tiempo para innovar y crear mejoras en su ámbito de negocio o simplemente para poder compartir más tiempo con su familia.
Entonces, es clave poder entender que nuestra función no es aplicar una tecnología o hacer un desarrollo porque a un superior se le ocurrió, porque apareció una tecnología nueva que hay que aprender o por cualquier otra razón.
Es clave aprender a escuchar al cliente y no hacer eco de sus palabras, ganándonos su confianza a través de la entrega temprana de software funcionando que él pueda usar (aunque no se vea en sus primeras versiones tan bonito), que le facilite la vida y que lo haga un poquito más feliz.
Es clave comprender que el propósito de la implementación de una tecnología es hacer un poquito más feliz a otro ser humano y que para ello necesitamos que él nos diga cómo podemos hacerlo.
Por eso te invito a desarrollar la escucha activa, la empatía, el cumplimiento de compromisos y la forma en que te comunicas, para así realmente ayudar y aportar a las personas que usarán la solución desarrollada.
¿Cómo se hace todo eso? Bueno, yo te puedo ayudar.